| Notas |
Existe metodología internacional, sin embargo se utiliza metodología nacional. Este indicador mide tres componentes: a) Proporción de la población urbana que vive en barrios marginales; b) Proporción de la población viviendo en asentamientos informales; o c) Proporción de la población que vive en viviendas inadecuadas. Para el caso de Chile, se utilizan las siguientes variables: Barrios Marginales: se define como los hogares principales urbanos con tenencia insegura que, además, estos hogares habiten una vivienda irrecuperable (definido según déficit habitacional cuantitativo) o que no tienen acceso a servicios básicos (definidos según déficit habitacional cualitativo). Asentamientos Informales: cuando los hogares tienen Tenencia Insegura (los habitantes no tienen seguridad de tenencia frente a las tierras o viviendas que habitan) y además tengan carencias en indicadores de accesibilidad y contaminación (de la dimensión Vivienda y entorno del Índice de Pobreza Multidimensional). Vivienda inadecuada: Se define como vivienda inadecuada toda vivienda que posea Hogares Allegados o Secundarios (asociados al componente de asequibilidad, accesibilidad y habitabilidad), y Hacinamiento (asociado a habitabilidad), y Tenencia Segura y que sea Vivienda Irrecuperable o sin Acceso a Servicios Básicos (asociado al componente de habitabilidad y al de disponibilidad de servicios, materiales, instalaciones e infraestructura), a todo lo anterior se suma la carencia en Asequibilidad, vale decir, son carentes aquellos hogares que no gasten más del 30% de su ingreso monetario en arriendo o dividendo. De acuerdo con Casen 2024, el 21,6% de la población que reside en viviendas particulares ocupadas del área urbana vive en barrios marginales, asentamientos informales o viviendas inadecuadas, cifra menor a lo observado en el año 2017 (23,1%). |